Antes que nada, no soy nutricionista, ni dietista, ni nada por el estilo. Simplemente busco plasmar mi experiencia en cómo perder peso de manera saludable. Sobre todo para recordarme a mí misma que todo es cuestión de voluntad. Y esa voluntad hay que tenerla a diario ...
Mi mayor logro fué haber perdido 30 kgs luego del nacimiento de mi hija. Sin contar los 10 kgs que se fueron en el parto y durante la primera semana.
O sea, estuve por la vida cargando 40 kgs extras. Llegué a tener un IMC de 32,05 luego del embarazo, lo que implica OBESIDAD grado I.
Ésto, y una enfermera que con muy poco tacto me dijo que me iba a tener que acostumbrar a ser obesa, hicieron un CLIC en mi cabeza.
De todas maneras, me tomé las cosas con calma. Mi beba estaba primera, y hasta no terminar la lactancia no comencé ninguna dieta. Y a pesar de que ella engordaba un kilo al mes, yo soy de las que no adelgazan dando pecho (ni esa ayuda tuve!).
¿Cómo se calcula?
El IMC se calcula dividiendo el peso en kg sobre la altura ² (en metros).
O sea, para una persona que mide 1.70 mts y pesa 80 kgs, su IMC sería: 80/(1.70*1.70)=27,68
Obteniendo ésta cifra, se compara con los siguientes datos:
Un IMC por debajo de 18,5 indica desnutrición o algún problema de salud, mientras que un IMC superior a 25 indica sobrepeso. Por encima de 30 hay obesidad leve, y por encima de 40 hay obesidad elevada que necesita seguimiento médico continuo.